Greta Lion creó una raqueta de pádel, no por casualidad, sino como símbolo. Un recordatorio de lo importante que es moverse, celebrar lo que nuestro cuerpo es capaz de hacer y apreciar cada paso.
Esta idea surgió de una experiencia muy personal: después de sufrir una lesión en la columna vertebral, Greta tuvo que volver a aprender a caminar.
Cuando te ves obligado a detenerte, comienzas a ver el movimiento de otra manera, no como una rutina, sino como un regalo. Por eso esta raqueta es más que un simple equipo deportivo: es una invitación silenciosa a moverse con amor.
Las raquetas se regalaron durante diversos eventos a personas que inspiran, que comparten la alegría del movimiento y que deciden vivir de forma activa.
Es un símbolo para las personas que avanzan, física y emocionalmente, sin importar las circunstancias.
MUÉVETE con AMOR